No se mezclan países
Tus tarjetas se agrupan por país y por moneda. Nunca sumamos la línea de crédito de una tarjeta argentina con la de una estadounidense: no son la misma deuda ni las mira el mismo buró.
Mes bajo control te muestra cuánto de tu límite de crédito está de verdad comprometido, qué tienes que pagar y antes de cuándo, y te avisa por correo antes de que venza tu pago y antes de tu fecha de corte (o cierre).
Gratis para siempre. No te pedimos una tarjeta para empezar.
Cuánto de tu crédito está utilizado, antes de que el banco reporte tu estado de cuenta. Es el número que casi nadie sabe de sí mismo.
Tus tarjetas se agrupan por país y por moneda. Nunca sumamos la línea de crédito de una tarjeta argentina con la de una estadounidense: no son la misma deuda ni las mira el mismo buró.
La cifra que hay que pagar antes del corte para cruzar el siguiente escalón hacia tu meta. Una cifra pagable este mes, no un destino lejano que nadie alcanza.
No existe ningún escalón mágico en 30%: ese número es consejo repetido, no sale de ningún modelo. La meta que traemos puesta es 9% y la puedes ajustar a tu ritmo.
La fecha en que vence cada tarjeta, lo que ese día es obligatorio pagar y lo que haría falta para no pagar intereses. Los dos números salen de tu estado de cuenta, no de un promedio nuestro.
Si tienes dos tarjetas que vencen en días distintos, son dos cajas: cada una con su fecha, su cifra y de qué tarjetas es. Nada de juntarlo todo en un total del mes.
Una cifra evita la mora y otra evita los intereses. Nunca las juntamos bajo la misma etiqueta: son dos cosas distintas y confundirlas te hace pagar de más o de menos.
Lo que piden tus tarjetas de otros países se convierte a tu moneda, y la pantalla siempre dice con qué tasa lo hizo y de cuándo es.
Cinco métodos para darle un destino a cada parte de lo que entra. Los cinco están completos en el plan gratis.
Un sueldo local, una factura en dólares y una tarjeta de allá.
Eso no es un caso raro en Latinoamérica: es lo normal.
Ingresos y gastos se guardan en la moneda en que ocurren. Cambiar la moneda en la que miras todo no toca ni una de tus cifras.
Usas el cambio al que de verdad mueves tu dinero. Y si cargaste dos, deducimos la tercera sin que la escribas.
Lo que piden tus tarjetas de otros países se convierte a tu moneda, y la pantalla siempre dice con qué tasa lo hizo y de cuándo es.
No nos conectamos con tu banco, no vemos tus movimientos y no te pedimos ninguna contraseña. Los números los escribes tú, una vez al mes.
El banco, el límite de crédito y las dos fechas: la de corte y la de pago. Una sola vez, y ya te podemos decir cómo vas.
Un correo antes de que venza tu pago, con los días de anticipación que tú elijas. Y otro antes del corte, para que alcances a abonar antes de que el banco reporte tu estado de cuenta.
El correo abre una pantalla con un solo campo: cuánto te queda disponible. Sin contraseña. Escribes el número y todo se recalcula.
El plan gratis no es una prueba con reloj: no vence nunca y con él la aplicación funciona de verdad. Se paga solo cuando se te queda corto.
US$ 0
Para siempre. Sin tarjeta de crédito.
US$ 39 al año
Sale a US$ 3,25 por mes.
o US$ 4,99 al mes
Precios en dólares de Estados Unidos. Los cobra Paddle, que emite tu factura y se encarga de los impuestos de tu país. Cancelas cuando quieras y sigues usando el periodo que ya pagaste hasta el último día. Te devolvemos el primer pago si lo pides dentro de los 14 días. Términos del servicio.
Con el límite de crédito y las fechas de una sola ya sabes tu porcentaje real de uso y cuánto pagar este mes.